
¿Tu móvil se calienta al actualizarse? No te preocupes, no eres el único, es un problema común que suelen reportar los usuarios, y en la mayoría de los casos, tiene solución.
Las actualizaciones de software suelen exigir todos los recursos del móvil, lo que hace que trabaje al máximo, y se caliente más de la cuenta. Y aunque no podemos cambiar cómo funcionan las actualizaciones, hay trucos sencillos que puedes aplicar para evitar el sobrecalentamiento y cuidar tanto el rendimiento como la salud de tu móvil.
¿Por qué tu móvil se sobrecalienta al actualizarse y cómo evitarlo?
Cuando pulsas sobre «Instalar ahora» para iniciar la actualización en tu móvil se inician una serie de procesos que ponen al hardware al límite. No solo está descargando un paquete pesado, sino que se realizan muchas tareas en segundo plano para descomprimir, organizar y optimizar el software en el móvil.
Todos estos procesos levantan la temperatura del móvil un poco más de lo normal. Y si, además, estás usando el móvil mientras se actualiza, el sobrecalentamiento puede ser excesivo. La buena noticia es que puedes prevenirlo con los trucos y consejos que te compartimos a continuación.
Actualiza con suficiente batería (pero no lo tengas conectado al cargador)
Puede parecer una buena idea dejar el móvil conectado al cargador mientras se actualiza. Total, así te aseguras de que no se apague a mitad de la instalación, ¿no? Error.
Actualizar con el móvil enchufado solo añade más carga al sistema. El procesador está trabajando a tope, el almacenamiento reorganizándose y la batería intentando cargarse al mismo tiempo. Todo eso genera calor. Y mucho. Lo ideal es tener el móvil cargado lo suficiente para que la actualización pueda terminar todo el proceso sin problemas. Y no, no necesitas tener el móvil al 100%, entre 60% y 80% de batería será suficiente para completar la actualización sin riesgos.
Cierra todas las apps antes de actualizar
Si pasas todo el día en el móvil, puede que esperar unos minutos hasta que se actualice el móvil te suene aburrido. Pero escuchar Spotify, recorrer Instagram o ponerse a mirar vídeos de TikTok durante el proceso solo empeorará el sobrecalentamiento del móvil al actualizarse.

¡SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER!
Cada semana mandamos un único e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.
Más apps tengas abiertas, más recursos estás exigiendo al sistema del móvil. Así que, cierra todas las apps, no tengas otros procesos abiertos en segundo plano, y deja el móvil por unos minutos hasta que termina la actualización.
Desactiva todas las conexiones que no uses antes de actualizar el móvil
Parece un detalle menor, pero no lo es, cada conexión activa en tu móvil, aunque no la estés usando está trabajando en segundo plano y consumiendo recursos. Y cuando estás actualizando el sistema, lo ideal es que todos los recursos estén enfocados en ese proceso.
Así que, antes de empezar la actualización, echa un vistazo rápido al menú de accesos directos y desactiva todo lo que no sea necesario: Bluetooth, ubicación, datos móviles y cualquier otra función que esté trabajando en segundo plano. Cuantos menos procesos activos tenga tu móvil, más fácil será que todo vaya fluido y sin sobrecalentarse.
Usa siempre Wi-Fi, nunca datos móviles para actualizar el móvil
Aunque tengas datos ilimitados y vayas sobrado de megas, actualizar tu móvil con Wi-Fi sigue siendo la mejor opción, y no solo por velocidad.
Durante una actualización, el sistema descarga archivos pesados y realiza tareas complejas en segundo plano. Si lo haces con datos móviles, el procesador tiene que trabajar más para mantener la conexión estable, lo que aumenta el consumo de energía y eleva la temperatura del dispositivo.
Además, las redes móviles son menos estables que una buena conexión Wi-Fi. Un corte de señal o una bajada de velocidad puede interrumpir la descarga y forzar al sistema a repetir el proceso, generando más esfuerzo, y más calor. Así que, lo ideal es una red Wi-Fi segura, estable y rápida.
Elige el momento adecuado para actualizar el móvil
Aunque parece algo básico, si tu móvil tiende a calentarse cuando se actualiza, este consejo es fundamental para que no se convierta en un problema. Ponerte a actualizar el móvil cuando estás en pleno sol en el parque, o con 30° a la sombra mientras estás en la playa, obviamente no es la mejor opción.
Así que, si vas a actualizar, elige un momento en que no solo no uses el móvil, sino que el entorno no contribuya al calentamiento del móvil. Y esto nos lleva al siguiente consejo
Si es necesario, quita la funda antes de actualizar el móvil
Y un tip extra, si el móvil se calienta demasiado, es sacar la funda durante el proceso. Si bien no es un problema en todos los móviles, las fundas suelen retener el calor que genera el dispositivo, y en este contexto, lo que queremos es el efecto contrario.

Lo ideal sería, que antes de actualizar, retires la funda y dejes el móvil sobre una superficie plana y ventilada. Por supuesto, evita actualizarlo sobre mantas, almohadas o superficies blandas que retengan calor.
No actualices apenas salga la actualización
Si bien todos estamos impacientes por probar las nuevas funciones que trae la actualización del software, a veces es mejor esperar. Las primeras versiones pueden traer bugs que empeoran el rendimiento y la temperatura, haciendo que el sobrecalentamiento sea el comienzo de una serie de dolores de cabeza.
Si tu móvil funciona bien, y puedes esperar unos días, puedes buscar información en foros antes de actualizar. Mira si otros usuarios reportan problemas en la actualización, si ha causado un sobrecalentamiento anormal durante el proceso, etc.
Como ves, evitar que tu móvil se sobrecaliente al actualizarse no es tan complicado como parece. Solo necesitas anticiparte un poco: asegurarte de tener batería suficiente, desactivar lo que no necesitas, usar WiFi y, sobre todo, dejar que el móvil haga su trabajo sin interrupciones.
Y si, aun así, notas que se calienta más de lo normal o el problema persiste tras varias actualizaciones, lo mejor es que acudas al servicio técnico. A veces, el sobrecalentamiento puede estar relacionado con un fallo de hardware o con una instalación defectuosa que conviene revisar cuanto antes.