No hay nada más irritante que ver cómo tu móvil, que se supone que tiene carga rápida, tarda una eternidad en subir del 20 al 80 % o cubrir una carga completa. Y lo peor es que no sabes si es culpa del cargador, del cable, del móvil, o de todos a la vez.

La realidad es que la carga rápida no es tan sencilla como parece. Depende de varios factores técnicos  que pueden hacer que tu móvil nuevo cargue lento sin que haya ningún fallo real. En este artículo te explico las razones más comunes por las que un móvil puede cargar lento y qué puedes hacer para solucionarlo.

Qué debes tener en cuenta para aprovechar la carga rápida

¿Tu móvil tiene carga rápida, pero carga lento? La buena noticia es que en la mayoría de los casos no se trata de un problema del móvil, sino de detalles que muchas veces pasamos por alto, como el tipo de cargador, el cable, el protocolo de carga que usa tu móvil o incluso cómo y dónde lo cargas.

Así que veamos por qué un móvil nuevo puede cargar lento y qué puedes hacer para sacarle el máximo partido a la carga rápida.

Usa un cargador compatible

Que tu móvil sea compatible con la carga rápida es una buena noticia. Sin embargo, no des por sentado que siempre está cargando a esa potencia, ya que depende de varios factores. Por ejemplo, tener un cargador compatible es uno de los requisitos imprescindibles para aprovechar la carga rápida.

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Muchos fabricantes ya no incluyen el cargador, así que un hábito normal de los usuarios es comprar el primero que encuentran en la tienda o usar el del anterior móvil, y esto puede ser un problema.

Por ejemplo, imagina que te compras el Xiaomi Redmi Note 14 Pro+, que es compatible con carga rápida de hasta 120 Hz. En este modelo el cargador no viene en la caja, así que usas uno que ya tienes en casa, digamos de 80W. ¿Qué sucede? Verás que en lugar de los casi 40 minutos que tardaría en completar una carga, le lleva aproximadamente una hora.

¿Es problema del móvil? No, del cargador que estás usando. Así que, si no tienes el cargador original, antes de usar uno para cargar el móvil, verifica que admita la misma capacidad de carga rápida compatible con el móvil.

Y no solo importa que el cargador tenga la potencia adecuada, sino también que sea compatible con la tecnología o el protocolo de carga que utiliza tu móvil, como veremos en el siguiente apartado.

Qué tecnología de carga que usa tu móvil

Uno de los motivos más comunes por los que un móvil nuevo carga lento tiene que ver con algo que no siempre miramos: la tecnología de carga que utiliza.

No todos los móviles “hablan el mismo idioma” con los cargadores. Aunque todos prometen velocidades espectaculares, lo cierto es que cada marca usa su propio protocolo de carga rápida, y si el cargador «no lo entiende», olvídate de aprovechar al máximo la potencia de carga.

Por ejemplo, puede te hayas encontrado con «Qualcomm Quick Charge» como parte de las especificaciones al mencionar la carga rápida en algunos móviles Android, pero no es la única. En los móviles Realme, OnePlus y OPPO, verás la tecnología de carga SuperVOOC; o SuperCharge en los móviles Huawei.

Así que, si tu móvil con carga rápida va lento, revisa si el cargador soporta el mismo protocolo de carga que el dispositivo. Si no lo hace, es probable que esté funcionando, pero a una velocidad muy por debajo de su potencia.

No sirve cualquier tipo de cable USB

No solo es necesario que el cable esté en buen estado, sino que sea el adecuado y de alta calidad, como lo mencionamos en uno de los apartados el artículo de abajo.

No todos los cables son iguales. Hay cables USB que solo permiten carga de baja potencia, afectando la velocidad de carga real de tu móvil.

Entonces, si el el cable no vino en la caja del móvil, busca un cable que soporte carga rápida. Puede que lo encuentres con esta descripción en las especificaciones, «USB-C a USB-C con Power Delivery» o con certificación de carga rápida (Quick Charge, SuperVOOC, etc.).

Cuidado con la configuración del móvil

Si tu móvil tiene más temperatura de la normal, el sistema puede activar una protección que influye en el fujo de energía del móvil para protegerlo del calor. Por ejemplo, es posible que tu móvil tenga una función llamada «Carga optimizada» o similar, que aplica una serie de cambios para optimizar el estado de la batería.

O puede que implemente una función «Carga inteligente», que aprende los hábitos de carga del móvil para optimizar el proceso. Si bien es una dinámica interesante para un uso inteligente de la carga y la salud de la batería, puede que afecte el proceso de la carga rápida.

Así que, prueba desactivando cualquier configuración que afecte la forma cómo procesa la carga el móvil y ve si notas cambios.

Otros factores que afectan a la velocidad de carga

Incluso si usas el cargador y el cable correctos, hay otros elementos que pueden frenar la carga:

  • Temperatura: como vimos antes, si el móvil tiene un cambio de temperatura brusco o está muy caliente, el sistema limitará la carga para protegerlo.
  • Apps y procesos en segundo plano: si estás usando el móvil mientras carga (especialmente con juegos o apps exigentes), el proceso de carga será más lento.
  • Puerto de carga sucio o dañado: puede que el puerto esté defectuoso o tenga suciedad en el conector USB, impidiendo una buena conexión.
  • Cables desgastados: aunque se vean bien por fuera, muchos cables pierden capacidad con el uso,

Cuál es la carga más rápida de un móvil

Aunque Realme ha desarrollado un sistema de carga rápida o “carga supersónica” de 320W y Xiaomi también está trabajando en una carga rápida 300W, esas cifras aún no están disponible en el mercado. Así que, si nos centramos únicamente en los móviles que ya están disponibles, ¿cuál tiene la carga más rápida?

El récord lo tiene el Realme GT Neo 5, un modelo que llegó en 2023 con una versión equipada con carga rápida de 240W. Su batería de 4.600 mAh se carga al 100 % en menos de 10 minutos. Muy cerca le sigue el Redmi Note 12 Explorer de Xiaomi, lanzado en 2022, que con sus 210W de potencia puede cargar su batería de 4.300 mAh casi el mismo tiempo.

Y si llevas tiempo siguiendo el mundo Android, seguro te suena el Vivo iQOO 10 Pro, otro móvil que hizo ruido en 2022 gracias a sus 200W de carga y una batería de 4.700 mAh que alcanza el 100 % en 10 minutos. Eso sí, como suele pasar con muchas innovaciones, este tipo de modelos suelen quedarse en el mercado asiático, y su llegada a Europa es limitada o inexistente. Lo mismo ocurrió con el iQOO 11S del año siguiente.

Otra propuesta llamativa es la del Nubia Red Magic 9 Pro+, un móvil gaming con batería de 5.500 mAh que alcanza una carga completa en apenas 15 minutos, gracias a su sistema de carga rápida de 165W. Y no podemos dejar fuera al OnePlus 10T, que también sigue compitiendo con su carga rápida SUPERVOOC de 150W.

Ahora bien, puede que te preguntes por qué no todos los móviles ofrecen este tipo de carga ultrarrápida. Lo cierto es que no todos los móviles pueden incorporar este tipo de carga, y no es solo por cuestión de potencia.  Para alcanzar cifras tan altas sin comprometer la seguridad ni degradar la batería rápidamente, hacen falta materiales más resistentes al calor, sistemas de refrigeración más complejos y tecnologías de gestión de energía mucho más sofisticadas. Todo eso cuesta más y ocupa espacio

Por eso, aunque ya hemos visto modelos con carga ultrarrápida como los ejemplos de arriba, muchos fabricantes prefieren equilibrar potencia, temperatura y vida útil de la batería en lugar de apostar solo por la velocidad. Aún así, hay muchas opciones disponibles en el mercado actual, como el Motorola Edge 50 Pro con carga rápida de 125W, el RedMagic 10 Pro+ con 120W o el  Xiaomi Redmi Note 14 Pro+ con HyperCharge de 120 W, entre otras opciones interesantes.