A pocos días de que el terremoto y el tsunami de Japón hayan hecho estragos sobre el territorio, las cosas empiezan a volver a la calma, muy a pesar de que la alerta nuclear siga vigente y que todavía permanezca bajo los escombros un elevado número de desaparecidos. En occidente, sin embargo, hay gente que tiene otras preocupaciones. Nos referimos al hecho de que muchos teman por el retraso de dispositivos como el iPhone 4 o el iPad 2. Y es que según nos cuentan algunos medios, Apple podría ser una de las empresas más afectadas por la catástrofe. Sobre todo porqué muchos de los componentes de sus cachivaches se fabrican en Japón, cuna de la tecnología de vanguardia.
Es cierto que el pueblo japonés ha abogado por la calma y el trabajo duro. Esto no significa que sean numerosas las empresas que se han visto obligadas a cerrar sus puertas para regresar en cuanto todo se haya resuelto o cuando las circunstancias se lo permitan. Se sabe que a estas alturas, dos empresas dedicadas a la fabricación de componentes electrónicos para Apple han tenido que cesar su actividad temporalmente, de manera que los de Cupertino habrían dejado de recibir paneles de circuitos para iPhone y iPad, fabricados por Mitsubishi Gas Chemical Co.
La segunda empresa es la que se conoce como Toshiba y es el fabricante del 40% de memorias flash del mundo, uno de los proveedores más importantes que actualmente tiene Apple. Aun así, está claro que los de Cupertino están preparados para que ocurra un desastre de tamañas dimensiones. La planificación es importante, de manera que es muy probable que la compañía haga todo lo posible para remontar este parón mundial. De hecho, el próximo envío de piezas estaba programado para el mes de junio. Habrá que ver si para entonces, el país nipón se encuentra totalmente recuperado.