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Si la cerveza es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo y el teléfono móvil el aparato tecnológico más popular, ¿Por qué no juntarlos para crear algo realmente grande?. Es lo que han debido de pensar un grupo de quí­micos de la Universidad Complutense de Madrid y por ello han desarrollado una aplicación que mide la frescura de la cerveza.

Su funcionamiento es sencillo y su coste muy bajo. Un sensor  detecta la presencia de furfural, el compuesto que aparece cuando la cerveza envejece y principal culpable del sabor rancio de la cerveza. A través de la cámara del móvil, la app capta la presencia de este compuesto y un sensor cambia de color cuando el nivel de furfural es demasiado elevado, y por consiguiente, la cerveza está rancia.

app cerveza

Está herramienta está disponible en código abierto para Android aunque se espera que próximamente se pueda descargar en iOS.

Su presencia en las plataformas de descarga va a ser de gran utilidad para los artesanos de la cerveza. Está de moda eso de fabricar y consumir esta bebida en modo casero, sin embargo, no siempre es fácil medir algunos parámetros como el envejecimiento de la bebida, y es aquí­ donde entra en juego esta nueva aplicación, ya que los controles de calidad de todo el proceso hasta ahora eran costosos y habí­a que llevarlos a cabo en laboratorio.

Ahora el artesano aplicará el sensor a una muestra de la cerveza, cuya reacción hará cambiar su color hacia un pigmento más rosa, y su intensidad dependerá de la concentración de furfural. Gracias a la aplicación, que captará la tonalidad y la interpretará, será posible saber si nuestro producto final tiene buen saber o se ha vuelto rancio. De esta forma se podrá parar el envejecimiento de la cerveza en el momento justo.

La tecnologí­a al servicio de la industria

La idea de crear una herramienta que rebajara los costes surge tras una reunión con el grupo Mahou-San Miguel. La compañí­a cervecera expresó a los investigadores las dificultades que tení­an a la hora de controlar los niveles de furfural en las instalaciones. Un grupo de quí­micos de la Universidad Complutense, coordinados por las investigadoras Marí­a Cruz Moreno-Bondi y Elena Benito-Peña se pusieron a trabajar y el resultado final es muy satisfactorio. Tanto que los datos recogidos por la aplicación del teléfono móvil son muy similares a los que hasta ahora se llevan a cabo en laboratorios quí­micos.

El proyecto, que se ha desarrollado dentro del plan INNPACTO, del Ministerio de Economí­a y Competitividad va a suponer una nueva era para los amantes de la cerveza y los, cada vez más, artesanos del oro lí­quido, pues el uso de esta aplicación va a aumentar notablemente en la calidad del producto final, sin elevados costes. Tan solo con poner el sensor sobre la muestra de cerveza y colocar el smartphone sobre ella.

Y tú, ¿usarás la app cuando elabores tu propia cerveza?.