Peligros del calor, del sobrecalentamiento y de la temperatura excesiva en el móvil

Llega el verano a Europa, y con él los paí­ses más cálidos comienzan a sufrir las primeras olas de temperaturas extremas. El calor no solamente nos afecta a nosotros, sino también a un dispositivo que llevamos con nosotros siempre encima: el móvil. El calor es uno de los factores de mayor riesgo para los teléfonos inteligentes, y los problemas de sobrecalentamiento pueden desencadenar en daños irreparables. Es importante que conozcamos cómo reacciona nuestro móvil ante el calor, así­ como también resulta imprescindible que conozcamos ciertos trucos para minimizar el impacto de las temperaturas excesivas en nuestro terminal.

¿Cómo afecta el calor a un móvil?

Para que seamos verdaderamente conscientes de lo peligroso que resulta que nuestro móvil se caliente en exceso, primero comenzaremos mencionando las consecuencias que tienen las temperaturas excesivas en un teléfono inteligente (Android, iOS o Windows Phone). Las consecuencias de los problemas de sobrecalentamiento en un móvil repercuten en cuatro componentes: el procesador, la baterí­a, la pantalla y la carcasa.

1. – El procesador Peligros del calor, del sobrecalentamiento y de la temperatura excesiva en un móvil

¿Nunca hemos tenido esa sensación de que nuestro teléfono inteligente tiene problemas de fluidez después de haber estado directamente expuesto a la luz solar? Pues no se trata de una sensación aleatoria, ya que los teléfonos inteligentes pierden rendimiento en el momento en el que se calientan en exceso. Por muy molesto que resulte, este aspecto está hecho intencionadamente por los fabricantes, y los procesadores están diseñados para reducir su rendimiento en el momento en el que el móvil alcanza una temperatura excesiva (para así­ evitar daños irreparables en los componentes internos).

Por lo tanto, no nos tenemos que preocupar si el rendimiento de nuestro móvil se reduce cuando el móvil está expuesto a una temperatura excesiva. Pero, al mismo tiempo, es completamente desaconsejable dejar que el procesador del móvil alcance temperaturas excesivas con frecuencia, ya que tarde o temprano los componentes pueden comenzar a deformarse -o, incluso, despegarse-, y en ese caso sí­ que tendremos un serio problema con nuestro móvil.

2. – La baterí­a 

La baterí­a es uno de los componentes de nuestro móvil que más sufre con las temperaturas excesivas. Las baterí­as están formadas por compuestos quí­micos, y el factor que más puede repercutir en su rendimiento es el calor. Un móvil calentado en exceso por el sol consumirá la baterí­a mucho más rápido, y el drenaje que se producirá en la baterí­a impedirá prácticamente cualquier uso cotidiano del terminal.

Pero ojalá la pérdida de autonomí­a fuera la única consecuencia de un móvil calentado en exceso. El calor genera daños irreparables en las baterí­as de los teléfonos inteligentes, y poco a poco, a base de que dejemos que nuestro móvil se caliente a diario, la baterí­a irá perdiendo vida útil hasta dejar de ser funcional. Las baterí­as suelen tener una vida útil de entre 300 y 500 ciclos de carga; con el calor excesivo, podemos estar hablando perfectamente de una pérdida de un tercio de la vida útil.

Además, si llevamos este concepto al extremo, también debemos tener en cuenta que las baterí­as de litio explotan, y el calor excesivo no es precisamente el mejor aliado de nuestra seguridad -estamos hablando de temperaturas muy altas que, en principio, resultan imposibles de alcanzar debido a que antes el móvil se apagarí­a por sí­ mismo como medida de seguridad-.

3. – La pantalla 

El calor dilata, y el frí­o contrae; hasta ahí­, todos estamos de acuerdo. Tal y como podemos ver en cualquier ví­deo de una reparación de una pantalla en un teléfono inteligente, para colocar un panel en la parte frontal de un móvil se utiliza una sustancia parecida a un pegamento. ¿Y qué ocurre cuando esta sustancia recibe una temperatura excesiva? El pegamento pierde su efectividad, y en el peor de los casos podemos encontrarnos con el caso de que la pantalla se separe parcialmente del panel táctil por culpa del calor, dejando así­ nuestro móvil completamente inservible.

De nuevo, estamos hablando del peor de los casos, y dejar simplemente nuestro móvil apoyado en una mesa al sol durante algunos minutos no ocasionará este tipo de daños. Pero, de forma prolongada, la exposición del sol puede acabar afectando también a la pantalla.

4. – La carcasa 

Por suerte, cada vez más teléfonos inteligentes incorporan carcasas de metal -especialmente los de alta gama-, y eso se traduce en que la carcasa difí­cilmente puede llegar a verse afectada por el calor. Pero… ¿qué hay de los teléfonos inteligentes con un diseño de plástico? Las carcasas de plástico pueden llegar a deformarse por las temperaturas extremas, lo que se puede traducir en roturas o grietas que solamente se solucionan con un cambio de la carcasa.

Trucos para reducir el impacto del calor en los móviles

Ahora que tenemos el miedo en el cuerpo, ¿qué podemos hacer para evitar que nuestro teléfono inteligente sufra durante estos meses de verano? Existen cinco normas básicas.

1. – Fuera fundas

Las fundas no son un buen aliado de los móviles en verano, especialmente si son de silicona. Los teléfonos inteligentes necesitan refrigerarse, y una funda puede llegar a impedir que el terminal mantenga su temperatura óptima, dando así­ lugar a los problemas de sobrecalentamiento. Por ello, en verano es recomendable que quitemos la funda de nuestro móvil, especialmente si tenemos pensado utilizarlo en exteriores.

Lo que sí­ podemos utilizar son los denominados “bumpers“, que vienen a ser unas protecciones que rodean el exterior del móvil, dejando al descubierto la carcasa trasera para que así­ el terminal se pueda refrigerar correctamente. Estas protecciones sirven para evitar que un golpe o una caí­da pueda generar daños mayores en el móvil, de manera que son el mejor sustituto para una funda convencional para estos calurosos meses de verano.

2. – ¡Nada de utilizar el móvil en un soporte dentro del coche!

Las temperaturas que se alcanzan dentro de un coche durante un viaje son de lo más perjudiciales para un teléfono inteligente. Llevar el móvil colgado sobre la luna frontal, en un viaje en el que el coche está expuesto en todo momento a la luz solar, es muy peligroso para la integridad de nuestro dispositivo. En verano hay que tratar de evitar que el móvil quede expuesto directamente a la luz solar en el coche, y para ello podemos utilizar pequeños trucos como, por ejemplo, colocar el soporte para el móvil lo más alto posible (de manera que nuestro teléfono quede protegido debajo del techo del coche) o colocar el móvil en otro lugar en el que no se alcancen temperaturas tan excesivas.

3. – Jamás cargues el móvil con una temperatura excesiva

¿Alguna vez has probado a jugar en tu móvil mientras estás cargando su baterí­a? Lo más probable es que hayas apreciado que se calienta en exceso; si a eso le sumamos una temperatura excesiva propia del verano, el resultado es una situación de verdadero riesgo en la que podemos llegar a jugarnos nuestra propia integridad debido a la reacción que puede tener la baterí­a a esas temperaturas. Es completamente desaconsejable cargar el móvil cuando está calentado en exceso, y eso se aplica para las siguientes situaciones:

    • Mientras estamos en la playa o en una zona calurosa, no se nos debe pasar por la cabeza conectar al móvil una baterí­a externa si tenemos pensado dejarlo directamente expuesto al sol.
    • Cuando llegamos de un sitio en el que el móvil ha estado expuesto al sol, debemos dejar algunos minutos de reposo antes de ponerlo a cargar para que así­ permitir que descienda la temperatura de la baterí­a.

4. – El Modo Avión ayuda

Si no queda más remedio que dejar el móvil expuesto al sol, el Modo Avión puede ayudar a que las temperaturas que alcance el móvil no sean tan altas, reduciendo la carga del procesador y del resto de los componentes al mí­nimo posible. Si tienes pensado dejar el móvil en la playa o en una mesa en un lugar caluroso, enciende el Modo Avión cuando no estés utilizando el móvil.

5. – Utiliza aplicaciones que monitoricen la temperatura de la baterí­a

Dado que la baterí­a de un móvil es el componente que más sufre con el calor, se recomienda utilizar aplicaciones que vigilen las temperaturas que alcanza la baterí­a en cada momento. Estas aplicaciones, incluso, se pueden configurar para emitir alertas en el momento en el que nuestro móvil haya alcanzado una temperatura que ponga en peligro su integridad. Aplicaciones de este tipo podemos encontrar muchas, y un ejemplo lo tenemos en Battery Temperature Guard, una aplicación gratuita disponible para teléfonos inteligentes Android en este enlace.

Primera imagen publicada originalmente por willappsug.com.