En el pasado mes de febrero, conocimos la noticia de que los Samsung Omnia 7 estaban teniendo problemas al actualizarse con la nueva versión de Windows Phone 7. Unas semanas después, parece que esta incidencia se está confirmando con creces. Y es que la compañía Microsoft acaba de parar la actualización de estos terminales, con la voluntad de solucionar los errores lo antes posible. De hecho, desde que se detectaron los problemas hasta ahora no ha habido solución posible. La compañía de Redmond no ha podido hacer otra cosa sino reconocerlo y dejar en standby la que era una de las actualizaciones más esperadas por parte de los nuevos usuarios de Windows Phone 7.
Al parece, el problema es el siguiente: cuando los usuarios de los teléfonos móviles Samsung (equipados con Windows Phone) se disponen a actualizar el sistema, reciben correctamente un mensaje vía OTA (esto es, Over The Air o a través del aire) que les indica que tendrán que hacer la actualización a través de Zune, un programa perteneciente a Microsoft que nos permite manejar todos los archivos del sistema e incluso ejecutar las actualizaciones. De hecho, esta es la única forma que tienen los usuarios de Windows Phone 7 de manejar los archivos internos del dispositivo.
Una vez se encuentran conectados a Zune, el sistema les indica que el teléfono ya está actualizado, siendo este un dato completamente incierto. Y así no hay manera de recibir la actualización conocida como No-Do, la misma que incorpora a los teléfonos la función de copiar y pegar. La cosa está en que Microsoft ha querido frenar las actualizaciones para evitar los problemas que ya dio en su momento la pre-actualización que lanzó hace unos meses y que servía para preparar los terminales ante la inminente llegada de la gran actualización No-Do. En cualquier caso, los usuarios de los dispositivos Samsung tendrán que esperar un poco más para recibir tan esperados cambios.